martes, 30 de abril de 2013

Soy claro..?


lunes, 22 de abril de 2013

C'mon baby...


sábado, 20 de abril de 2013

Un intento más por quedarse...

Gracias verano...









Gracias por el regalo...

viernes, 19 de abril de 2013

Verano desesperado...

Es la vida.
Asi como hoy, en los primeros días de otoño el verano intenta dar un zarpazo inundando de sol y calor el fin de semana, mi sentir hace un esfuerzo por resistir el cambio de la estación. Me es raro ver el cambio de color en las hojas, asi como las canas en mi pelo y mi barba: se está terminando mi verano.

Otoño, lleno de cambios...
Las aves del verano ya casi ni se escuchan. Quedan solo las criaturas de invierno, mas silenciosas, calmas y cautelosas.

En un intento desesperado, subo el volumen del auricular. Es mi deseo del verano sin fin, pero mi reflejo ya muestra el cambio del color.

Que vendrá con el cambio de estación?

sábado, 13 de abril de 2013

Me ajusto a la vida, pero la vida no es justa:
quien me gusta no me quiere y quien me quiere no me gusta...

miércoles, 10 de abril de 2013

El corazon, caja de yesca...

El corazón, caja de yesca...

Para los que no saben lo que es una "caja de yesca", antes de que se inventen los fósforos, la gente salía con este artículo en el bolsillo. Muy común en los tiempos de los recontra-tatarabuelos...Hoy, solo nostalgia y olvido...

Se trata de una latita, simplona a veces, o muy coqueta con decoraciones finas; marcando siempre el nivel socio-económico de su poseedor. Algunas eran un bien de familia. Otras, un artículo casi mágico, pero en todos los casos, un objeto imprescindible. Su finalidad era la misma: encender el fuego.

Dentro de dicha lata, se colocan por lo general, un trozo de acero y una piedra bien dura. Muy dura! Tecnicamente la piedra debe ser de dureza 7 o superior, estando el diamante en el numero 10. Al golpear dichos elementos, se desprenden chispas y estas le dan la vida a esa reacción químico-físico-mágica...la llama!

Pero para que éstas débiles estrellas se transformen en soles refulgentes, debe haber una cosa fundamental dentro de la lata: la yesca! Y esa yesca, en algunos casos, se compone de trapos viejos, madera podrida y otros materiales de "desecho" que previamente carbonizados, se transforman en elementos perfectos para esta milagrosa acción.

Y como es que el corazón se comporta como una caja de yesca?

Las personas, a veces, cuando conocemos el amor y lo perdemos, (por motivos varios que no vienen al caso) solemos "poner en desecho y carbonizar" todos esos sentimientos y cosas que tuvimos en el tiempo que ese fuego rugió, no importa con cuanto calor o que duración. La cosa es que llenamos nuestra lata de yesca con material listo para arder, una vez mas.

Suele pasar que en el camino encontramos un diamante, es decir, la piedra mas dura que conoce el hombre. A veces pasa, créanlo. Y que al mas minimo rozar con el acero, hace chispas increíbles! De golpe, nos damos cuenta, casi sin querer, incluso sin buscarlo, que una de esas luces milagrosas aterrizó en el lugar adecuado...y una brasa, muy chiquita, imperceptible, comenzó a formarse ahi adentro. Al principio no la vimos, pero cuando su calor se hizo presente, intentamos desesperadamente darle vida! Si! Hay calor, hay fuego!!! Una luz cereza, casi invisible al rayo del sol cobra vida, y mas la soplamos, y mas crece.

A ese calor, en mi "latita" le digo amor...

Es un ser vivo, en pleno desarrollo. Hay que cuidarlo o se apaga.

El asunto es que si el combustible no esta cerca, o esta mojado, o simplemente no puede ser prendido por nuestra brasita, si soplamos mucho, terminamos por gastar toda nuestra yesca, quedando fríos, mojados, hambrientos y sin otra cosa mas que buscar y buscar, y rebuscar alguna manera de volver llenar esa lata.

En ese caso, lo mas prudente, es poner la tapa en su lugar y sofocar eso. Antes que crezca y nos consuma por adentro. Dejar lista la yesca, en caso que se vuelva a encontrar con esas chispas.

Curiosa situación, no encuentro la tapa de mi latita, y la yesca se consume, sin prisa pero sin pausa...